¿Cómo debe ser el calzado para el verano?

Llega el verano y es el momento para cambiar el calzado por uno acorde a esta temporada, pero... ¿cuál es el calzado más recomendable? Podríamos pensar que debe ser ligero, fresco y que tenga muchos aspectos cuidados como una buena inyección de suelas, materiales de fabricación de calidad, etc., pero en este artículo vamos a complementar estos aspectos con otras recomendaciones de importancia.

El mejor calzado para el verano

Es aconsejable comprar siempre calzados de buena calidad, aunque sean un poco más caros. Los que son demasiado baratos puede que no estén completamente homologados y al final puedan producir molestias, dolores y llagas entre otras afecciones.

El calzado de verano debe permitir que los pies respiren y evitar que suden demasiado. El problema es que cuando los pies sudan y no se ventila bien el calzado, puede convertirse en un caldo de cultivo para hongos, lo que se convertirá en un problema.

Si se prefiere unas sandalias en lugar de unas zapatillas deportivas, lo mejor es comprar unas que no tengan demasiado tacón y no aquellas que sean completamente planas. La razón es que con un poco de tacón se hace que el pie esté en una posición natural y al final no se tengan dolores en caderas o tobillos.

También hay que tener presente que cuando compremos calzado, busquemos aquel que nos quede cómodo y hay que ir a comprarlo a última hora del día, cuando tenemos los pies más hinchados. Para finalizar, nunca hay que comprar calzado que nos quede demasiado justo ni uno que sea una o dos tallas más grandes porque puede producir problemas posturales.