¿Cómo debe ser el primer calzado de un niño?

Los niños comienzan a andar entre los 12 y los 14 meses aproximadamente y su calzado debe cumplir con una serie de características específicas una de ellas es como la que nos ofrecen en una firma de diseño y fabricación de suelas para calzado, donde apuestan por la máxima calidad en todos sus productos.

Así debe ser el primer calzado de un niño

Para el calzado infantil lo que se debe buscar es el máximo equilibrio, tanto en firmeza como en flexibilidad y los zapatos, a la vez que se van adaptando a sus movimientos, deberán sujetar correctamente su tobillo.

Su suela puede estar fabricada en diferentes materiales, pero ésta debe cumplir con varias características como por ejemplo que permita flexionar el pie, que no resbale y también que tenga la capacidad de amortiguar los impactos del pie en el suelo.

Los cierres del calzado pueden ser con velcro, cordones o hebillas, pero lo más importante es que permitan una amplia abertura en el zapato para que el pie del niño entre sin ningún problema y no obligue a adoptar una postura forzada.

Los zapatos no deben quedar ni demasiado apretados ni tampoco demasiado holgados. Además, es necesario contar con el grosor del calcetín, independientemente de si es más fino o más gordo.

En cuanto a los materiales con los que deben estar fabricados los zapatos, lo más aconsejable es que éstos estén hechos con una piel de calidad, lo que favorecerá la transpiración del pie y también podrán evitarse las molestas rozaduras.