Características del calzado deportivo

Con el proceso de inyección de suelas se consigue calzado deportivo de alta calidad, no obstante, para los deportes que se practican en pabellones cubiertos, con superficies de juego donde predominan el parquet flotante o los pavimentos sintéticos, el calzado ideal debe cumplir una serie de requisitos más.

Un buen calzado deportivo

  • El forro: Debe ser de material absorbente, para que absorba el sudor y rugoso, para aumentar la fricción entre el calzado y el pie.
  • La plantilla: El material debe tener una buena capacidad de absorción de energía y un espesor de unos 4 mm aproximadamente. En el talón se deberá tener un tejido adiposo.
  • La suela: Debe tener un dibujo espigado, de forma que se logre incrementar las fuerzas de fricción en sentido longitudinal y mejorar así la eficiencia de la carrera y de los desplazamientos laterales. Bajo el primer metatarsiano, deberíamos encontrar un dibujo circular para facilitar también los giros. Además, la suela debe sobrepasar el material de corte para dar resistencia y una mayor duración, ya que puede sufrir grandes deformaciones debido al uso intenso que se le da cuando se practica un deporte.
  • La media suela: El retropié tendrá un espesor de entre 25-30 mm y el antepié de entre 10 y 15 mm. El material que conforma el retropié debe proporcionar amortiguación de impactos, sobre todo en saltos, y prevenir la inestabilidad de tobillo. En el antepié debe ser blando para disipar la energía del impacto. Tendrá un acampanado en la zona del quinto metatarsiano.